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Santa Inquisición

Santa Inquisición

La llamada Inquisición medieval fue fundada en 1184 en la zona de Languedoc (en el sur de Francia) para combatir las herejías, específicamente los cátaros.Fue un tribunal eclesiatico en el que se castigaban las herejías,la caracteristica mas representativa que tiene la inquisición de los reinos de la peninsula iberica a la de otros lugares fue que actuaban sin dependencia del Vaticano. cátaros en 1475]]

Inquisición española

En la España medieval y hasta los Reyes Católicos, cristianos, judíos y musulmanes habían convivido pacíficamente en un clima de tolerancia religiosa absolutamente diferente del resto de Europa y de la parte musulmana de España, donde desde los almorávides a los almohades, igual que en el Mágreb, se sentenciaba a muerte los no musulmanes. A lo largo de la Reconquista, periódicamente se daban disturbios contra los judíos, provocados por frailes exaltados, que tenían eco entre la población porque los judíos no podían poseer tierras y muchos de ellos se dedicaban al oficio de prestamista. Después de unir Castilla y Aragón y terminar la Reconquista, los Reyes Católicos quisieron imponer una política centralizadora de «paz social» que enfrentó a la comunidad cristiana con la minoría judía y los conversos. La bula del Papa Sixto IV autorizaba (en realidad, obligaba) a los Reyes Católicos a nombrar inquisidores en sus reinos, un tribunal eclesiástico controlado por la Corona (1478). Este tipo de inquisición se extendió por toda la península, convirtiéndose en la única institución común a todos los españoles, con excepción de la propia Corona, a quien servía como instrumento del poder real.

Historia de la Inquisición en España


- Fundación (1478 a 1530: gran actividad. Objetivo principal: los conversos y otros herejes, los focos protestantes de la Universidad de Alcalá de Henares y de Sevilla. Periodo de severas penas.
- Decaída (1530 a 1640. La actividad del tribunal fue menor, salvo un pequeño rebrote durante el reinado de Felipe II. El Santo Oficio se hizo más burocrático. El objetivo principal en esta época fueron los cristianos nuevos y la censura de libros a causa de la represión ideológica derivada del Concilio de Trento. Empezó una represión contra los erasmistas (Carlos I era erasmista). La falta de reos hizo a los inquisidores extender su jurisdicción a causas relativas a sodomía y se encargó de vigilar estrechamente las actividades de los extranjeros relacionadas con delitos ideológicos y de fe.
- Rebrote (1640 a 1660). Se reinició la actividad, principalmente sobre conversos o cristianos nuevos.
- Disolución (1668 a 1820): inactividad cada vez mayor. El tribunal se limitó a coartar la libertad de expresión y a impedir la propagación de las ideas ilustradas o excesivamente progresistas. El maestro valenciano Cayetano Ripoll fue el último condenado a muerte por el tribunal. La Inquisición se suprimió en España durante el Trienio liberal (1820), y aunque el reaccionario Fernando VII derogó toda la legislación de ese periodo, la supresión de la Inquisición fue lo único que respetó. Las prácticas de tortura y las ejecuciones de la justicia civil durante este reinado, muy frecuentes y que no terminaron hasta su muerte (1833) y quizá un poco más, se atribuyen a la Inquisición, pero no es cierto. Para esa época la Inquisición llevaba mucho tiempo casi inactiva y, por supuesto sin aplicar la pena capital. Sin embargo, Larra sostuvo irónicamente y quizá con razón en su artículo "Fígaro en el cementerio" la curiosa teoría de que la Inquisición sólo había cambiado de nombre: "Más allá: ¡santo Dios! Aquí yace la Inquisición, hija de la fe y del fanatismo: murió de vejez. Con todo, anduve buscando alguna nota de resurrección: o todavía no la habían puesto, o no se debía de poner nunca. Alguno de los que se entretienen en poner letreros en las paredes había escrito, sin embargo, con yeso en una esquina, que no parecía sino que se estaba saliendo, aun antes de borrarse: Gobernación. ¡Qué insolentes son los que ponen letreros en las paredes! Ni los sepulcros respetan." Es posible que algo semejante a la Inquisición actuase durante la primera Guerra Carlista, en las zonas dominadas por los carlistas, puesto que una de las medidas de gobierno que preconizaba Carlos de Borbón era la reimplantación de la Inquisición.

Organización interna

Consejo de la General y Suprema Inquisición

Elaboraba instrucciones para los tribunales, examinaba informes de las vistas, ordenaba inspecciones, revisaba causas, y actuaba como tribunal para los miembros del Santo Oficio que hubiesen cometido algún crimen. El presidente era el inquisidor general. Los demás eran prelados, letrados e inquisidores provinciales designados por el rey.

Tribunales

Los tribunales que juzgaban a los reos estaban formados por tres inquisidores, la gran mayoría clérigos seculares con sesuda formación jurídica, además de otros funcionarios como fiscales, secretarios, alguaciles, notarios e incluso la oscura figura de un defensor del reo, cuyo papel se limitaba por lo general a asesorar a este en cuestiones de procedimiento.

Familiares

Sin salario fijo. Fomentaban la delación, recibían testificaciones y prendían a los acusados. A pesar de ser los personajes más odiados por la población, su número creció de manera notable por el hecho aparejado al cargo de hallarse exentos de contribuciones fiscales; podían ir armados y poseían privilegio de jurisdicción; su prestigio social venía del hecho de que ser familiar del Santo Oficio era una prueba de limpieza de sangre.

Proceso penal

Edicto de gracia

También llamado (según la época) edicto de fe: un periodo de 30 ó 40 días para que el acusado confesase su culpa y entonces no se le aplicase la confiscación de sus bienes, la prisión perpetua ni la pena de muerte.

Delación

La delación, así como el proceso, era secreta: los denunciados no conocían en ningún momento de qué se les acusaba, lo que fomentaba las conductas paranoicas e incluso que se acusasen de hechos que en realidad no figuraban en la denuncia, agravando la acusación y por tanto la gravedad de la sentencia. El secreto sumarial con que el Santo Oficio llevaba sus procesos provocaba una gran temor en la población y convertía a cualquier ciudadano en un posible delator o colaborador del tribunal. Se podía denunciar no sólo a personas, sino libros.

Detención

En una cárcel especial mantenida por la Inquisición mediante la confiscación y secuestro de todos los bienes de los reos; no se informaba a estos de las acusaciones que se vertían contra ellos.

Investigación

Para establecer la verdad (o no) de la acusación.

Reo

Incomunicada, la víctima ignoraba por completo los cargos que se le imputaban y la identidad del delator (lo que fomentaba la denuncia banal).

Secuestro de bienes

Se hacía para sufragar los sueldos de los delatores, los gastos del proceso y el mantenimiento de la víctima; eso provocaba el alargamiento de los procesos y las denuncias injustificadas y fomentaba la corrupción en el seno del mismo tribunal.

Juicio

La víctima contaba con un abogado defensor, que no la defendía sino meramente le amonestaba a que confesase sus culpas o le asesoraba en cuestiones de procedimiento. Todo acababa en absolución o condena. La condena podía ser leve o vehemente. En el primer caso el castigo podía ser una multa, una reprensión y llevar un sambenito en todo momento para que la gente supiese que había sido penitenciado por el Santo Oficio y prestase atención a lo que decía por si volvía a cometer herejía. Una reincidencia en este caso equivalía a la pena de muerte. En el segundo caso, era, según la fórmula, "relajado al brazo seglar", esto es, entregado a la jurisdicción legal ordinaria para su ejecución. Si el reo a ajusticiar se arrepentía, se le ahorcaba (baja condición social) o se le degollaba (alta condición social); si no abjuraba de sus errores, se le quemaba vivo. Los procesos podían hacerse también en ausencia del reo, de forma que si se sentenciaba al mismo a la máxima pena, se les podía quemar en efigie, en forma de un muñeco con sus rasgos. Si el reo había muerto ya, se desenterraban sus huesos y se quemaban. Eso pasó, por ejemplo, con los padres del humanista Juan Luis Vives.

Auto de fe

Manifestación pública de la Inquisición en busca de ejemplaridad. Era un festejo público muy costoso, así que se esperaba a que hubiese varios reos para quemarlos en conjunto. Si durante la investigación, la víctima confesaba su culpabilidad, esto era considerado prueba. Si la evidencia era defectuosa, la víctima se negaba a confesar o la confesión era parcial, era sometida a tormento hasta que confesara. La pena máxima para herejes reincidentes o impenitentes era la muerte en la hoguera.

Postura actual de la Iglesia

En Italia, Galileo Galilei (1564 1642) fue obligado por la Inquisición a abjurar de su teoría heliocéntrica, que proponía que el Sol no giraba alrededor de la Tierra sino al revés. Irónicamente, Galileo usó como fuente de información la Biblia para publicar sus teorías e investigaciones. En el año 2000 el papa Juan Pablo II pidió perdón por los errores que hubieran cometido los hombres de la Iglesia a lo largo de la historia, así como por haber dejado de hacer el bien necesario en favor de judíos y otras minorías perseguidas; no obstante, sostuvo la inocencia de la Iglesia como institución.

Enlaces externos


- [http://www.geocities.com/urunuela34/inquisicion/principal.htm Portal dedicado a la Inquisición española]

Bibliografía


- Julio Caro Baroja, El señor inquisidor y otras vidas por oficio, Madrid: Alianza Editorial, 1968.
- Marcelino Menéndez Pelayo, Historia de los heterodoxos españoles (1880) Categoría:Cristianismo en España Categoría:Historia del derecho Categoría:Iglesia católica Categoría:Sociología Categoría:Inquisición ja:異端審問

1184

__NOTOC__ Siglo: Tabla anual siglo XII (siglo XI - siglo XII - siglo XIII) Década: Años 1150 - Años 1160 - Años 1170 - Años 1180 - Años 1190 - Años 1200 - Años 1210 Años: 1179 1180 1181 1182 1183 - 1184 - 1185 1186 1187 1188 1189 ----

Acontecimientos:


- Se inicia la construcción de la Giralda en Sevilla
- 18 de marzo - Japón: Batalla de Ichi no Tani, en la cual Las fuerzas del clan Minamoto (Genji) derrotan a las del clan Taira (Heike).

Nacimientos:

Fallecimientos:

Categoría: Siglo XII ko:1184년

Languedoc

Languedoc (en occitano Lengadòc) es una región del sur de Francia, antiguamente llamada Gotia o región Narbonense. Forma parte de la región administrativa de Languedoc-Rosellón.

Lengua de oc

El nombre hace referencia a la lengua occitana que se habla en esta región y en otras vecinas. El nombre del idioma viene de la palabra oc que en occitano medieval significa 'sí', en contraste con el francés del norte o lengua de oïl (pronunciado , ancestro del francés moderno oui). La palabra oc provenía del latín hoc, en tanto que oïl se derivó del latín hoc ille. La palabra occitano se desprende del nombre de la región histórica de Occitania, que a su vez viene de Aquitania, antigua región administativa romana. Categoría:Regiones naturales de Francia

Francia

La República Francesa o Francia (en francés: République Française), es un país europeo (ubicado en el centro de Europa Occidental) que forma parte de la Unión Europea (UE) de la cual es uno de sus fundadores. Limita al sur con España (623 Km), Andorra (56.6 Km), Mónaco (4.4 Km) y el mar Mediterráneo, al norte con el Canal de la Mancha, al oeste con el océano Atlántico, al este con Bélgica (620 Km), Luxemburgo (73 Km), Alemania (451 Km), Suiza (573 Km) e Italia (488 Km).

Origen del Nombre

Etimológicamente Francia deviene en Tierra de los franceses. Su nombre deriva de la tribu de los francos que invadió la Galia durante el siglo V, en tiempos de la desintegración del Imperio Romano de Occidente. Los francos y los galos —germanos y celtas, ambos indoarios— fusionados y junto a diversos grupos importantes dieron origen a los franceses. Aun en la actualidad se suele emplear "franco" o "galo" para designar a lo que es "francés" o a lo que está relacionado con lo francés. La configuración de sus fronteras geográficas en el continente europeo, que con el paso del tiempo ha adquirido el país, ha hecho que se le dé el nombre de el hexágono.

Historia

Artículo principal: Historia de Francia La historia de Francia se remonta a los orígenes de la Galia, antiguo nombre con que se le designaba. Poblada por tribus Celtas, desde el Mediterráneo, recibió aportes griegos (la comercial Massalia, hoy Marsella, fue fundada por los griegos). Recibió asimismo aportes romanos, inicialmente desde la Galia Cisalpina. La Galia fue descrita por el conquistador romano Cayo Julio César, en un libro sobre aquella guerra donde relata sus triunfos sobre los galos y su adalid Vercingetórix, quien consiguió unificar a todas las tribus galas antes de la derrota final en el sitio de Alesia. Latinizándose y cristianizándose floreció la Civilización Galorromana participando del mundo clásico. Lugdunum (hoy Lyon), capital de la romana Galia Lugdunense, se convirtió además en un importante centro cristiano. Los francos incursionaron inicialmente en la Galia belga, integrándose gradualmente en todo el resto de la Galia fundan el Regnum Francorum, y con ellos la monarquía francesa es comúnmente datada en el siglo V, con la dinastía merovingia que hubo de detener, en unión con otros pueblos, a los hunos. A esta le siguió la dinastía carolingia, llamada así en honor a Carlos Martel, quien contuvo el avance de los árabes (que conquistando Hispania incursionaron en la Galia Aquitanense), venciéndolos definitivamente en la batalla de Poitiers. Su nieto Carlomagno convirtió el reino en un gran imperio, el Imperio Carolingio, que desde las Galias, llegó a ocupar gran parte de Europa, generando en su gobierno un notable desarrollo y estímulo de la cultura conocido como el Renacimiento Carolingio. Los nietos de Carlomagno se dividieron el imperio en tres partes (siglo IX). La parte occidental, Francia, la parte oriental, considerada el orígen de lo que hoy es Alemania, y la parte central (la Lotaringia) que incluía lo que ahora es Italia, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, Suiza y las zonas fronterizas entre Francia y Alemania. Los descendientes de Carlomagno gobernaron Francia hasta el año 987, cuando Hugo Capeto, duque de la Isla de Francia y conde de París, fue coronado rey de Francia. Francia es protagonista principal participando del feudalismo, de las guerras de las cruzadas, de las ferias, de las universidades, del renacimiento, de los descubrimientos geográficos. En el siglo XVI es lugar de enfrentamiento entre católicos y protestantes durante las Guerras de religión de Francia. Una rama importante de esta nueva dinastía son los borbones, cuyo máximo representante es el absolutista Rey Sol, Luis XIV, quien con sus ministros (Richelieu y Mazarino, entre otros) consagró la hegemonía de Francia (en lo político, económico, social, cultural, lingüístico, militar) imponiéndose sobre Europa en el Siglo de Oro Francés. En total la dinastía Capeta reinó sobre Francia hasta 1792, cuando la revolución francesa estableció una república en un período de constantes cambios radicales que comenzaron en 1789 (precedidos por La Ilustración cuyas ideas difundió La enciclopedia). Las potencias extranjeras se aliaron para intervenir en Francia procurando derrotar a la revolución en las llamadas Guerras Revolucionarias Francesas, pero sus ideales continuarían su expansión triunfante gracias a la contraofensiva de Napoleón en las Guerras Napoleónicas. El siglo XIX estuvo marcado por cuatro importantes periodos. El gobierno de Napoleón Bonaparte o Napoleón I -genio estadista y militar que restauró territorialmente el Imperio que mil años antes Carlomagno formó- que con su Imperio Napoleónico extendió progresivamente los dominios territoriales de Francia hasta la frontera rusa, y que tuvo que enfrentar en guerras sin precedentes a Europa entera. La restauración monárquica entre 1815 y 1848, con las revoluciones de 1830 y 1848 que contagiaron a toda Europa. El Segundo Imperio de Luis Napoleón III, sobrino del anterior Bonaparte, con quien se acentuó el proceso de industrialización y colonización. Y el establecimiento de la Tercera República en las últimas décadas del siglo. A pesar de su victoria final en las dos guerras mundiales, Francia sufrió extensos daños sobre su imperio colonial, su economía y su población, viendo afectado su rango de nación-estado dominante en la escena mundial. Francia ha estado siempre en el centro de la construcción de la UE, de que ha sido parte fundamental desde los origenes de ésta a mediados del siglo XX. Desde 1958, ha construído una democracia presidencial -quinta república- que no ha sucumbido a las inestabilidades experimentadas en los primeros régimenes parlamentarios. Francia es por sus propios medios potencia nuclear y espacial. En las décadas recientes, Francia ha fortalecido la relación de cooperación mutua con Alemania, lo que le ha garantizado una excelente integración con la economía del resto de Europa. Véase también: Historia de París.

Gobierno y política

Artículo principal: Gobierno y política de Francia La actual Constitución de Francia (constitución de la quinta república) fue aprobada por un referendum público el 28 de septiembre de 1958. Desde su implementación ha fortalecido favorablemente la autoridad del poder ejecutivo en relación con el parlamento. Bajo la constitución, el presidente es elegido directamente por un período de 5 años (originalmente eran 7 años). El arbitraje del presidente se asegura el funcionamiento regular de los poderes públicos y la continuidad del estado. El presidente designa al primer ministro, quien preside sobre el Gabinete, comanda a las fuerzas armadas y concluye tratados. El Gabinete o Consejo de Ministros es nombrado por el Presidente a propuesta del Primer Ministro. Esta organización del gobierno se conoce como república semipresidencialista. La Asamblea Nacional (Assemblée Nationale) es el principal cuerpo legislativo. Sus 577 diputados son electos directamente por un término de 5 años y todos los asientos son votados en cada elección. Los 321 senadores son elegidos por un colegio electoral (es un sufragio indirecto) por términos de 9 años y un tercio del senado es renovado cada 3 años. Los poderes legislativos del senado son limitados, la asamblea nacional es quien posee la palabra final de ocurrir una disputa entre ambas cámaras. El gobierno posee una fuerte influencia sobre la forma de la agenda parlamentaria. Además existe un Consejo Constitucional (9 miembros): Control de la constitucionalidad de las leyes y Contencioso electoral. Son ciudadanos franceses todos los franceses mayores de 18 años.

Organización político-administrativa

senado
3 Auvernia
4 Baja Normandía
5 Borgoña
6 Bretaña
7 Centro
8 Champaña-Ardenas
9 Córcega
10 Franco Condado
11 Alta Normandía
12 Isla de Francia
13 Languedoc-Rosellón
14 Lemosín
15 Lorena
16 Mediodía-Pirineos
17 Norte-Paso de Calais
18 Países del Loira
19 Picardía
20 Poitou-Charentes
21 Provenza-Alpes-Costa Azul
22 Ródano-Alpes]] Artículo principal: Organización político-administrativa de Francia Francia se divide administrativamente en regiones, departamentos, distritos, cantones, y municipios (o comunas). Adicionalmente cuenta con colectividades, territorios y dependencias. El departamento más extenso es la Guayana Francesa con 91.000 km², y el más poblado es París con más de 11 millones de habitantes. Las 26 regiones y sus correspondientes 100 departamentos son de la metrópoli o de ultramar. Las 22 regiones metropolitanas (v. cuadro adjunto) están constituídas por 96 departamentos metropolitanos, y estos por 329 distritos, los que están conformados por 3.879 cantones, y estos a su vez por 36.568 comunas o municipios. Las 4 regiones de ultramar están constituídas por 4 departamentos de ultramar : Reunión, Guadalupe, Martinica y Guayana Francesa. Las colectividades son de ultramar o sui géneris. Las 4 colectividades de ultramar son San Pedro y Miquelón, Mayotte, Polinesia Francesa, y Wallis y Futuna. Y 1 colectividad sui géneris : Nueva Caledonia. 1 territorio de ultramar conformado por las Tierras Australes (Kerguelen, Crozet, Nueva Amsterdam y San Paul) y las Tierras Antárticas (Tierra Adelia y Estación Dumont d'Urville), cuya denominación general es Tierras Australes y Antárticas Francesas 6 dependencias son islas francesas dispersas y actualmente deshabitadas: Clipperton, en el nor-oriente del Océano Pacífico (administrada desde la Polinesia Francesa); y Europa, Gloriosa, Saint Cristopher, Tromelin, y Bassas da India, en el sur-occidente del Océano Índico (administradas desde el departamento de la Reunión

Geografía

Artículo principal: Geografía de Francia El territorio francés tiene una extensión de 675.417 km², lo que representa el 0,50% de las tierras emergidas del planeta (Puesto 40º en el mundo). Esto sin considerar la Tierra Adelia, pues el Tratado Antártico (1959) ha dejado en suspenso el reconocimiento de todas las soberanías en dicha región. La Francia metropolitana, es decir europea, cuenta con 551.695 km² (dato del Instituto Geográfico Nacional francés). Las aguas interiores cubren el 0,26% de la superficie continental francesa.

Fronteras naturales

La demarcación política de la Francia continental europea se apoya en sus "fronteras naturales" siendo estas (en sentido antihorario): el Mar del Norte, el Canal de la Mancha, el Golfo de Gascuña (Océano Atlántico); los Pirineos; el Golfo de León, la Costa Azul (Mar Mediterráneo); los Alpes; los Montes Jura; el río Rin. El Rin es frontera sólo en una parte de su curso, punto desde el cual y hasta el Mar del Norte, no existen accidentes geográficos que delimiten «naturalmente» la frontera con Bélgica, Luxemburgo y Alemania. La isla francesa más importante en Europa es Córcega, ubicada en el mar Mediterráneo. En la Francia metropolitana las fronteras se extienden a lo largo de 2.889 km y la línea costera por otros 3.427 km. El territorio de Francia no es solamente europeo sino también americano, africano, asiático y oceánico. En África, Asia y Oceanía, se trata de territorio insular. En América también es insular, siendo a la vez continental en la Guayana Francesa. La Guayana Francesa limita al norte con el Océano Atlántico (378 km); al oeste con los ríos Litani-Lawa-Maroni (Surinam: 510 km), al este con el río Oyapoque y al sur con los montes Tumuc Humac (Brasil: 673 km). En la isla San Martín tiene una frontera meridional con las Antillas holandesas (10.2 km).

Relieve

Francia posee una amplia variedad de paisajes, los cuales van desde llanuras costeras hacia el norte y oeste del país, a las cadenas montañosas en el sur (los Pirineos) y el sudeste (los Alpes), de los cuales estos últimos contienen al Mont Blanc con 4808 metros de altura (el más alto de Europa occidental y de toda la UE). Otros macizos montañosos son El Jura (en la frontera con Suiza), las Ardenas, el Macizo Central y la Cordillera de los Vosgos. El punto más bajo está en el delta del río Ródano: -2 m. Las tierras de Francia son muy fértiles, lo que la convierte en una potencia agropecuaria mundial. Uso de los suelos (en la Francia metropolitana): Producción agropecuaria 56% (tierras de labrantío 33%, cosechas permanentes 3%, pastos permanentes 20%), masa forestal (bosques y arbolado) 26%, otros 18%. Los bosques se extienden sobre la superficie de la Francia metropolitana hasta cubrir más de 140.000 km (en la UE solo Suecia y Finlandia le superan). Las zonas especialmente protegidas conforman el 8% del territorio nacional. La Guayana Francesa, ubicada en Sudamérica, forma parte del Macizo Guayano-venezolano, teniendo el 90% de su territorio cubierto por la selva tropical (principalmente bosques).

Hidrografía

Los ríos más importantes de Francia son, en la vertiente atlántica: Loira, Garona, Dordoña (en el Golfo de Gascuña), y Sena (en el Canal de la Mancha). En la vertiente mediterránea el Ródano (en el Golfo de León), con su afluente el Saona. También tiene parte de las cuencas de los ríos Rin, Mosa, Mosela y Escalda (que desembocan en el Mar del Norte). El río interior más extenso es el Loira, con más de 1.000 km. El lago más extenso es el Lemán o Ginebra (582 km²), compartido con Suiza. El suelo francés no solo es regado generosamente por ríos (y lagos o lagunas) sino que además la irrigación se complementa con una extensa red de canales. Francia en Europa tiene costas en el Mar del Norte, el Canal de La Mancha, el Golfo de Gascuña (Océano Atlántico), el Golfo de León y la Costa Azul (Mar Mediterráneo). Francia tiene 5 500 Km de costas. Las costas francesas son bañadas por los océanos Atlántico, Índico, y Pacífico. La Zona Marítima de Francia es de 12 millas contadas desde la costa, y la Zona Económica Exclusiva se extiende hasta las 200 millas desde la costa (11 millones de km²). Son numerosas sus hermosas playas, verdaderas delicias para los bañistas, en el continente la más famosa es Saint-Tropez. Francia cuenta con diversos archipiélagos, siendo sus principales islas: Nueva Caledonia (que es la más extensa: 16,372 km²), Córcega (8,722 km²), Kerguelen (6,675 km²), Reunión (2,512 km²), Guadalupe (1,528 km²), Lifou (1,150 km²), Martinica (1,100 km²), Tahití (1,042 km²), Maré (650 km²) y Mayotte (374 km²), entre muchas otras.

Climatología

Francia cuenta con tres climas principales: oceánico (al oeste), mediterráneo (al sureste) y continental (al centro y al este).

Flora y Fauna

En la Francia metropolitana hay 136 especies de árboles, algo excepcional tratándose de un país europeo. Las especies vegetales cultivadas para consumo humano directo y para la producción agro-industrial son de suma importancia ocupando grandes espacios de la superficie francesa, destacándose la vid y el trigo entre muchas otras. Las poblaciones de animales mayores son numerosas en el caso de las especies para uso y consumo humano (debido a la intensiva crianza y explotación), destacándose entre ellas millones de reses, cerdos, ovejas, cabras, además de caballos. La cantidad de venados y ciervos en estado salvaje se está incrementando constantemente gracias a políticas especialmente orientadas con este objetivo. También abundan otras especies menores como conejos y aves de corral. Actualmente se garantiza la protección de las especies autóctonas no domésticas, con la creación de parques nacionales y reservas naturales, así como por la reintroducción de especies que fueron exterminadas en el país (oso pardo, lince, bisonte europeo, buitre leonado y quebrantahuesos, entre otros). Francia es el primer productor agropecuario (y de sus derivados) de la Unión Europea, siendo sus productos estrella sus vinos y sus quesos, ambos de inmejorable calidad mundial.

Medio Urbano

En Francia existen todas las dimensiones de centros poblados, desde los más pequeños hasta los mayores, incluyendo la moderna megalópolis que es París. En las zonas urbanas viven aproximadamente tres cuartas partes de la población (quienes disfrutan de una excelente infraestructura). Todos los centros urbanos están enlazados por una extensa red de caminos y carreteras (más de 800 mil km). La población goza también del servicio ferroviario más rápido del mundo (los TGV tienen fama mundial). Las comunicaciones y transportes de personas y mercaderías se encuentran favorecidas por numerosos y eficientes canales, puertos y aeropuertos considerados entre los mejores del planeta. Las ciudades combinan arquitectónicamente tradición y modernidad, y entre varios aspectos tienen una belleza magnética y un estilo que atraen a los visitantes. Principalmente la capital es generosamente prolija en monumentos artísticos e históricos, algo que sin embargo no ha sido limitación para que uno en especial se convierta en su símbolo, por encima de los demás: La Torre Eiffel. Ver: Entorno natural de la Unión Europea, Islas francesas

Economía

Artículo principal: Economía de Francia La economía de Francia combina un gran número de empresas privadas con la intervención estatal. Amplios campos de tierra fértil, la aplicación de tecnología moderna y subsidios adecuados provenientes principalmente del PAC, han convertido a Francia en el líder en producción agropecuaria de toda Europa occidental. El gobierno mantiene una influencia considerable sobre sectores clave de infraestructura, siendo dueño mayoritario de firmas de vías férreas, electricidad, aviación y telecomunicaciones, aunque ha disminuído gradualmente su control sobre estos sectores desde el comienzo de los años 1990, cediendo partes de la empresa estatal de telefonía (France Télécom así como de la aerocomercial Air France (el Concorde, que es el avión comercial más veloz que ha surcado los aires, es francés), así como en las industrias de seguros, bancos y defensa. No obstante, la planificación y el entendimiento entre el estado y las empresas privadas está posibilitando la creación de gigantes industriales y comerciales, (como en el sector químico-farmacéutico por ejemplo, o en el de los grandes almacenes como Carrefour). Su gran potencia científica y tecnológica se refleja en su gran poder industrial que abarca diferentes campos entre ellos el aeroespacial, reflejado en la empresa Airbus, y en los cohetes Ariane; y en transportes son afamados sus TGV (Trenes de Gran Velocidad), el puente de Millau (que es el más alto del mundo), y el franco-británico Eurotúnel (cuya mayor extensión se halla por debajo del mar). En televisión y radiodifusión, principalmente Tv5 y Radio Francia Internacional (ambas básicamente estatales) transmiten la señal francesa hasta todos los extremos del planeta. En la actividad industrial los sectores que dominan la economía francesa son principalmente ocho: la industria automotriz, la transformación de materiales, las edificaciones y obras públicas, las telecomunicaciones y tecnología de la información y de la comunicación, la industria aeronáutica y espacial, la industria agroalimenticia, la industria química, y la industria de la moda y el lujo. Es también una gran potencia comercial. En el sector terciario (es decir de servicios), destaca peculiarmente el turismo, ningún país del mundo recibe más visitantes extranjeros que Francia. Según la Organización Mundial del Turismo, Francia es el país que más turistas extranjeros recibe (75 millones de visitantes extranjeros por año), lo que le da al turismo un lugar destacado dentro de la economía del país. Francia se unió a la eurozona (de la que es cofundadora), adoptando el euro el 1 de enero de 1999, que reemplazó por completo su moneda, el franco desde comienzos del 2002. Ver: Economía de la Unión Europea

Demografía

Artículo principal: Demografía de Francia Francia posee 63.213.894 habitantes (2005), de los cuales 60.656.178 habitan en la Francia metropolitana, es decir europea (con una densidad de 93,59 hab./km²). Alrededor del 75% vive en núcleos urbanos. París con sus más de once millones de habitantes es una de las ciudades más grandes del mundo, y es la más poblada de la Unión Europea. Otras ciudades importantes son Lyon y Marsella (que superan el millón y medio de habitantes) siendo casi igualadas por Lille (que sin embargo, con su conurbación transfronteriza las supera: llega a los dos millones de pobladores). Actualmente Burdeos también ha superado el millón de pobladores. La esperanza de vida al nacer es de 82,2 años para las mujeres y de 74,6 años para los varones. En la República Francesa las vacaciones pagadas legales suman cinco semanas en cada año laboral. La población originaria está compuesta por varios grupos étnicos, principalmente descendientes de celtas, fundamentalmente galos, que dieron nombre a la región de la Galia, hoy Francia (que incluía también Bélgica, Luxemburgo y Suiza). En el proceso histórico formativo de la Francia actual son también significativas las poblaciones de origen griego, romano, germano, corso, gitano, judío y árabe. Más del 90% de la población ha nacido dentro del país. Entre los extranjeros que se van integrando a la nueva Francia predominan los magrebíes, italianos, españoles, portugueses, polacos y subsaharianos. El mayor número de inmigrantes en los últimos años proviene del magreb. Ver: Demografía de la Unión Europea

Lengua

La lengua oficial es el francés, el cual es hablado por la totalidad de la población. Además co-existen lenguas regionales como el provenzal, el bretón, el corso, el alsaciano, el vasco y el catalán. También un porcentaje de la población es bilingüe o trilingüe del francés con idiomas extranjeros tales como el inglés, el español, el alemán, el italiano y el árabe. El francés es la segunda lengua extranjera más estudiada en Europa (solo superada por el inglés). Francia es el país con más francófonos del mundo, seguido por Canadá, Bélgica, Suiza, Argelia, entre otros. Francia pertenece a la organización internacional de la Francofonía, cuyo Alto Consejo de la Francofonía, cifra en el mundo (1998) más de 173 millones de francófonos, más otros 110 millones de "francisants" (personas que usan el francés con diferentes grados de dominio) y adicionalmente otros millones de estudiantes que en todo el mundo aprenden el francés como lengua extranjera.

Religión

La República Francesa oficialmente es un estado laico. En su población están representadas las principales confesiones religiosas: Católica 81%, musulmana 7%, protestante 2%, judía 1,5%, budista 1%, ortodoxa 0,5%, otras 7%.

Cultura

Artículo principal: Cultura de Francia En Francia la educación es gratuita en todos sus niveles, tanto para los estudiantes franceses como para los extranjeros (el Gobierno subvenciona el 94% de los costos de los estudios superiores en Francia). La Universidad de La Sorbona (o Universidad de París) es una de las más antiguas y prestigiosas del mundo. El porcentaje del Presupuesto Nacional destinado a la Educación y la Cultura alcanza al 22% del presupuesto del Estado (adicionalmente los presupuestos locales asignan una partida).

Literatura

Grandes son los aportes con que la literatura de Francia a enriquecido la literatura universal. La literatura francesa incluye tanto a los ciudadanos franceses (siendo numerosísimos los destacados escritores de Francia), como a los francógrafos de otros países (por ejemplo el poeta y escritor belga Maurice Maeterlinck, o el poeta senegalés Léopold Sedar Senghor). Su influencia ha marcado notoriamente la literatura de muchos importantes autores, países y lenguas (un ejemplo es el cubano Alejo Carpentier, grande de la literatura hispanoamericana). La influencia francesa marca su impronta evidente en la irrupción del denominado "boom latinoamericano". En las letras francesas hay brillantes mujeres, cultas, intelectuales, tal es el caso de Christine de Pisan (1364-1430), Madame de La Fayette (1634-1692), Madame de Stäel (1766-1817), Flora Tristán (1803-1844), George Sand (Amandine Aurore Lucie Dupin, 1804-1876), y también las del grupo del "Nouveau Roman" (Simone de Beauvoir, 1908-1986; Margarite Yourcenar, 1903-1987; Marguerite Duras, 1914-1996; y Nathalie Sarraute, 1900-1999), luego también Marie Etienne (1938) y Elisabeth Quin, entre otras. Once escritores franceses han sido galardonados con el Premio Nobel de Literatura desde el siglo XX: Frédéric Mistral, Romain Rolland, Anatole France, Henri Bergson, Roger Martin du Gard, André Gide, François Mauriac, Albert Camus, Alexis Saint-Léger Léger, Jean-Paul Sartre, y Claude Simon.

Música

Francia ha brindado los compositores más notables en la historia de la humanidad (con Italia y Alemania). Tiene representantes en las distintas épocas. Desde antes del año 1000 se destaca el canto gregoriano empleado en las liturgias. En Francia se creó la polifonía (superposición de líneas melódicas). En la denominada Ars Antiqua, se le atribuye a Carlomagno el "Scholae Cantorum" (783 d.C.). Es el "Juramento de Estrasburgo" (842) la obra lírica francesa más importante del medioevo, en el s. XI sobresalieron los Cantares de Gesta (entre ellos el "Cantar de Roldán"), y destacan de la edad media Léonin (n.1142) y Adam de la Halle ("Adam le Bossu"), siendo especialmente notorio el que Francia sea la cuna en la que nacieron los "Trovadores" (s. XII) y el "Ars Nova" (s. XIV). Del renacimiento sobresalen Guillaume Dufay y Champion de Chambonnières, y de las etapas clásica y barroca Louis Couperin, Jean Baptiste Lully, Jean-Philippe Rameau, François Couperin, y Etienne Méhul. Sería en el romanticismo cuando la música de Francia haría de París el centro musical del mundo. Destacaron Jacques Aubert, Hector Berlioz, Charles Gounoud, César Franck, Edouard Lalo, Georges Bizet y Jules Massenet, y también se incluyen en este grupo Jacques Offenbach, Franz Liszt y Federico Chopin. Sobresalieron en el modernismo Gabriel Fauré, Claude Debussy, Paul Dukas, Jean Roger-Ducasse y Maurice Ravel. En los tiempos contemporáneos surgen nuevas generaciones de compositores con los que Francia mantiene un lugar privilegiado en la creación musical.

Arquitectura

Los aportes de Francia a la arquitectura mundial son de primerísimo orden. Los celtas dejaron su huella también en la erección de grandes monolitos o megalitos, y la presencia griega desde el siglo VI a.C. se recuerda hoy en la herencia clásica de Massalia (Marsella). El estilo romano tiene bellos ejemplos en la Maison Carrée ("Casa Cuadrada"), templo romano edificado entre 138-161 a.C., o en el Pont du Gard construido entre los años 40 y 60 d.C., en Nimes, sur de Francia (majestuoso vestigio de la era romana, declarado patrimonio universal en 1985). Es símbolo del arte romanesco la Catedral de Arlés construida en Provenza en el s. XII. Francia inventó el estilo gótico, cuyos productos se aprecian en las Catedrales de Chartres, Amiens, Estrasburgo, y muchísimas más. El renacimiento surgido en Italia, tiene su estilo arquitectónico representado magistralmente en el Castillo de Blois o en el Palacio de Fontainebleau entre otros. El arte barroco (también de origen italiano), y el rococó (invención francesa) tienen obras extraordinarias en Francia. Tal es el caso del Palacio del Louvre (Construido por Claudio Perrault, decorado por Lebrun), la Iglesia de Santa Genoveva (conocida como "el Panteón", edificada por Soufflot), entre tantos otros. El modernismo o arte moderno en arquitectura abarca todo el s. XIX y la mitad del XX, y en él Gustave Eiffel revolucionó la teoría y práctica arquitectónica de su tiempo en la construcción de gigantescos puentes y en el empleo de materiales como el acero. Su obra más famosa es la llamada Torre Eiffel. Otro grande de la arquitectura universal es Le Corbusier, un innovador y funcionalista celebrado especialmente por sus aportes urbanísticos en las edificaciones de viviendas y conjuntos habitacionales.

Escultura

En Francia la escultura ha evolucionado desde antiguo por diversos estilos, sobresaliendo en todos ellos: Prehistórico, romano, cristiano, románico, gótico, renacentista, barroco y rococó (Houdon, el escultor más grande del s. XVIII: Voltaire), neoclásico (Frederic Auguste Bartholdi: Estatua de la Libertad), romántico (Auguste Rodin, el más grande de todos los tiempos: El pensador, El beso), y los contemporáneos.

Deportes


- :Categoría:Deporte de Francia
- 50px en los Juegos Olímpicos

Véase también


- Títulos Nobiliarios en Francia
- Unión Europea
- Relaciones franco-alemanas
- Francofonía

Enlaces externos


- [http://www.premier-ministre.gouv.fr/es/ Portal del primer ministro]
- [http://www.france.diplomatie.fr/france/es/histoire/ Historia de Francia]
- [http://http://www.conseil-constitutionnel.fr/langues/espagnol/indexesp.htm Constitución Francesa]
- [http://www.francofil.net/es/ Recursos en internet]
- [http://www.diplomatie.gouv.fr/thema/dossier.ES.asp?DOS=FRANCOFO Francofonía]
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Cátaros

El catarismo es la doctrina de los cátaros, un movimiento de carácter gnóstico que surgió a mediados del siglo X, etiquetado como herético por la Iglesia Católica de la época. Hubo comunidades cátaras por toda Europa occidental, pero su foco central estuvo en el Languedoc, en Occitania (Provenza, en el sur de Francia).

Etimología

El nombre «cátaro» viene probablemente del griego καθαρός (kazarós): ‘puros’. Otro origen sugerido es el término latino cattus: ‘gato’, asociado habitualmente a brujas y herejes. Probablemente esta etimología es un simple mito creado por algunos católicos. Una de las primeras referencias existentes es una cita de Eckbert von Schönau, el cual escribió acerca de los herejes de Colonia en 1181: «Hos nostra Germania cátharos appéllat». Los cátaros fueron denominados también albigenses. Este nombre se origina a finales del siglo XII, y es usado por el cronista Geoffroy du Breuil of Vigeois en 1181. El nombre se refiere a la ciudad occitana de Albi (la antigua Álbiga). Esta denominación no parece muy exacta, puesto que el centro de la herejía estaba en Tolosa (Toulouse) y en los distritos vecinos. También recibieron el nombre de «poblicantes», siendo este último término una degeneración del nombre de los paulicianos, con quienes se les confundía.

Orígenes

Las doctrinas cátaras llegaron probablemente desde Europa oriental a través de las rutas comerciales. Los albigenses también recibieron el nombre de búlgaros (Bougres) y, al parecer, también mantuvieron relaciones con los bogomilos de Tracia. Parece ser que sus doctrinas tuvieron grandes similitudes con las de los bogominobreslos e incluso más con las de los paulicianos, con lo que estuvieron conectados. Sin embargo, es difícil formarse una idea exacta de las doctrinas cátaras, ya que los datos sobre ellos provienen fundamentalmente de sus enemigos. Los escasos textos cátaros que aún existen (Rituel cathare de Lyon y Nouveau Testament en provençal) contienen escasa información acerca de sus creencias y prácticas morales. Lo que parece cierto es que formaron una facción antisacerdotal opuesta a la iglesia católica, la cual mostró abiertamente su oposición a la corrupción de los clérigos. Los teólogos cátaros, llamados cáthari (‘puros‘ o ‘perfectos’) y en Francia, «hombres buenos» o «buenos creyentes») fueron pocos en número. El grueso de los creyentes (credentes) no estaban iniciados en la doctrina en absoluto, simplemente fueron liberados de cualquier prohibición moral u obligación religiosa a condición de que prometieran, mediante una ceremonia llamada convenenza, convertirse en cátaros mediante la recepción del consolamentum, el bautismo del Espíritu Santo, antes de su muerte. Los primeros cátaros aparecieron en Lemosín entre 1012 y 1020. Algunos fueron descubiertos y ejecutados en Tolosa en 1022. La creciente secta fue condenada en los sínodos de Charroux (Vienne) (1028) y Tolosa (1056). Se enviaron predicadores para combatir la propaganda cátara a principios del siglo XII. Sin embargo, los cátaros ganaron influencia en Occitania debido a la protección dispensada por Guillermo, duque de Aquitania, y por una proporción significativa de la nobleza occitana. El pueblo estaba impresionado por los Perfectos y por la predicación antisacerdotal de Pedro de Bruys y Enrique de Lausanne en Perigord.

Creencias

Los cátaros se caracterizaban por una teología dual, basada en la creencia de que el universo estaba compuesto por dos mundos en conflicto, uno espiritual creado por Dios y el otro material forjado por Satán. Esta era una característica distintiva del gnosticismo, el neoplatonismo, el maniqueísmo y la teología de los bogomilos. Probablemente, esta idea también había sido influida por las antiguas líneas de pensamiento gnósticas. De acuerdo con los cátaros, el mundo había sido creado por una deidad diabólica conocida por los gnósticos como el Demiurgo. Los cátaros identificaron al Demiurgo con el ser al que los cristianos denominaban Satán. Sin embargo, los gnósticos del siglo I no habían hecho esta identificación, probablemente porque el concepto del diablo no era popular en aquella época, en tanto que se fue haciendo más y más popular durante la Edad Media. Los cátaros también creían que las almas se reencarnarían hasta que fuesen capaces de escapar del mundo material y elevarse al paraíso inmaterial. La forma de escapar al ciclo de reencarnaciones era vivir una vida ascética y no ser corrompido por el mundo. Aquellos que siguiesen estas normas eran conocidos como Perfectos. Los Perfectos se consideraban herederos de los apóstoles, y tenían el poder de borrar los pecados y conexiones con el mundo material de las personas, de forma que fuesen al cielo cuando murieran. Los Perfectos vivían de forma irreprochablemente frugal, en claro contraste con la vida dentro de la corrupta y opulenta Iglesia de la época. Comúnmente, la ceremonia de eliminación de los pecados, llamada consolamentum, se llevaba a cabo en personas a punto de morir. Después de recibirlo, el creyente podría incluso dejar de comer para acelerar la muerte y evitar la "contaminación" del mundo. El consolamentum era el único sacramento de la fe cátara. No tenían ningún rito matrimonial, ya que la procreación (traer más almas al mundo material) estaba mal vista. Estaba permitida la práctica de la homosexualidad (que en esa época se denominaba «sodomía»), ya que las prácticas sexuales eran permitidas siempre que no produjeran nuevos hijos. Los cátaros tenían también otras creencias que eran odiosas para el resto de la sociedad medieval. Creían que Jesús había sido una aparición, un fantasma, que mostró el camino a Dios. Rechazaron creer que el buen Dios se hubiese reencarnado en forma material, ya que todos los objetos materiales estaban contaminados por el pecado. Esta creencia específica se denominaba docetismo. Más aún, creían que el dios Yahvé del Antiguo Testamento era en verdad el diablo, ya que había creado el mundo y debido también a sus cualidades («celoso», «vengativo», «de sangre») y a sus actividades como «Dios de la Guerra». A las mujeres se las trataba como iguales, ya que la forma física era irrelevante. Anteriormente esas almas pudieron haber estado en cuerpos de hombre y podrían volver a tener cuerpos de hombre otra vez. Una de las ideas que resultaron más heréticas en la Europa feudal fue la creencia de que los juramentos eran un pecado, puesto que ligaban a las personas con el mundo material. Denominar a los juramentos pecado era muy peligroso en una sociedad en la que el analfabetismo era norma común y casi todas las transacciones comerciales y compromisos de fidelidad se basaban en juramentos.

Supresión

En 1147, el papa Eugenio III envió un legado a los distritos afectados para detener el progreso de los cátaros. Los escasos y aislados éxitos de Bernardo de Claraval no pudieron ocultar los pobres resultados de la misión ni el poder de la secta en la Occitania de la época. Las misiones del cardenal Pedro (de San Crisógono) a Tolosa y el Tolosado en 1178, y de Enrique, cardenal-obispo de Albano, en 1180-1181, obtuvieron éxitos momentáneos. La expedición armada de Enrique de Albano, que tomó la fortaleza de Lavaur, no extinguió el movimiento. Las persistentes decisiones de los concilios contra los cátaros en este periodo —en particular, las del Concilio de Tours (1163) y del Tercer Concilio de Letrán (1179)— apenas tuvieron mayor efecto. Cuando Inocencio III llegó al poder en 1198, resolvió suprimir el movimiento cátaro.

Esfuerzos pacíficos para combatir a los cátaros

A raíz de este hecho, la posibilidad cada vez más real de que Inocencio III decidiese resolver el problema cátaro mediante una cruzada provocó un cambio muy importante en la política occitana: la alianza de los condes de Tolosa con la Casa de Barcelona. Así, si Raimundo V (1148-1194) y Alfonso II de Aragón (1162-1196) habían sido siempre rivales, en el año 1200, se concertó el matrimonio entre Raimundo VI de Tolosa (1194-1222) y Eleonor de Aragón, hermana de Pedro I el Católico quien, en el 1204, acabaría ampliando los dominios de la Corona de Aragón con el Lenguadoc casándose con María, la única heredera de Guillermo VIII de Montpellier. Al principio el papa Inocencio III probó con la conversión pacífica, enviando unos cuantos legados a las zonas afectadas. Los legados tenían plenos poderes para excomulgar, pronunciar interdictos e incluso destituir a los prelados locales. Sin embargo, éstos no tuvieron que lidiar únicamente con los cátaros, con los nobles que los protegían o con el pueblo que los veneraba, sino también con los obispos de la zona, que rechazaban la autoridad extraordinaria que el papa había conferido a los legados. Hasta tal punto que en 1204, Inocencio III suspendió la autoridad de los obispos en Occitania. Sin embargo, no obtuvieron resultados, incluso después de haber participado en el coloquio entre sacerdotes católicos y predicadores cátaros, presidido en Beziers en 1204, por el rey aragonés Pedro el Católico. El legado papal y monje cisterciense Pedro de Castelnau, conocido por excomulgar sin contemplaciones a los nobles que protegían a los cátaros, llegó a la cima excomulgando al conde de Tolosa, Raimundo VI (1207) como cómplice de la herejía. El legado fue asesinado cerca de la abadía de Saint Gilles, donde se había reunido con Raimundo VI, el 14 de enero de 1208, por un escudero de Raimundo de Tolosa. El escudero afirmó que no actuaba por orden de su señor, pero este hecho fue aprovechado por el papa para ordenar a sus legados que predicasen una cruzada contra los albigenses (de acuerdo con la Enciclopedia Católica, el asesinato se realizó «probablemente con la connivencia de Raimundo VI de Tolosa»). Eel Santo Padre convocó al rey Felipe II Augusto de Francia para dirigir una cruzada contra los cátaros, pero esa primera convocatoria fue desestimada por el monarca francés, al que le urgía más por el conflicto con el rey inglés Juan Sin Tierra. Entonces Pedro el Católico, acabado de casar, acudió a Roma en donde Inocencio III le coronó solemnemente y, de esta manera, el rey de la Corona de Aragón se convertía en vasallo de la Santa Sede, con la cual se comprometía a pagar un tributo. Con este gesto, Pedro el Católico pretendía proteger sus dominios del ataque de una posible cruzada; por su parte, el Santo Padre, receloso de la actitud del rey catalán hacia los príncipes occitanos sospechosos de tolerar la herejía (o incluso de practicarla), no quiso delegar nunca la dirección de la cruzada a Pedro el Católico sino, únicamente, asegurarse de que no se opusiera; seguramente para ganarse el favor papal, el rey catalán y su hermano Alfonso II de Provenza tomaron medidas contra los cátaros provenzales.

La cruzada contra la herejía

En el 1207, al mismo tiempo que Inocencio III renovaba las llamadas a la cruzada contra los herejes, dirigidas ahora no sólo al rey de Francia, sino también al duque de Borgoña y a los condes de Nevers, de Bar i de Dreux, entre otros, el legado papal Pedro de Castelnau dictó sentencia de excomunión contra Raimundo VI, ya que el conde de Tolosa no había acceptado las condiciones de paz propuestas por el legado, en el que se obligaba a los barones occitanos no admitir judíos en la administración de sus dominios, a devolver los bienes expoliados a la Iglesia y, sobre todo, a perseguir los herejes. A raíz de la excomunión, Raimundo VI tuvo una entrevista con Pedro de Castelnau en Sant Geli en enero de 1208, muy tempestuosa y conflictiva, de la que no salió ningún acuerdo. Así, la cruzada logró la adhesión de prácticamente toda la nobleza del norte de Francia, posiblemente instigada por el decreto papal estableciendo que toda la tierra poseída por los cátaros podía ser confiscada a voluntad. Esto constituía una invitación abierta para el pillaje masivo con las bendiciones de la Iglesia ya que la zona estaba llena de simpatizantes reales o aparentes de la causa cátara. Así, no es sorprendente que los nobles del norte viajaran en tropel al sur a luchar por la Iglesia. Inocencio encomendó la dirección de la cruzada al rey Felipe II Augusto de Francia, el cual aunque declina participar, sí que permite a sus vasallos unirse a la expedición. La llegada de los cruzados va a producir una situación de guerra civil en Occitania. Por un lado, debido a sus contenciosos con su sobrino, Ramón Roger Trencavel —vizconde de Albí, Beziers y Carcasona—, Raimundo VI de Tolosa dirige el ejército cruzado hacia los dominios del de Trencavel, junto con otros señores occitanos tales como el conde de Valentines, el de Auvernia, el vizconde de Anduze y los obispos de Burdeos, Bazas, Cahors y Agen. Por otro lado, en Tolosa se produce un fuerte conflicto social entre la «compañía blanca», creada por el obispo Folquet para luchar contra los usureros y los herejes, y la «compañía negra». El obispo consigue la adhesión de los sectores populares, enfrentados con los ricos, muchos de los cuales eran cátaros. En un famoso incidente en 1209, la mayor parte de la población de Beziers fue brutalmente asesinada tras la caída de la ciudad a manos de las tropas católicas dirigidas por el legado papal y prior del Císter, Arnaldo Amalric. Cuando le preguntaron como distinguir a los cátaros de los católicos, respondió, según el cronista cisterciense Cessari d’Heisterbach: «Matadlos a todos, que Dios reconocerá a los suyos». La Enciclopedia Católica niega que estas palabras fueran pronunciadas nunca. La masacre de Beziers, que, según el cronista de la época Guillermo de Tudela, obedecía a un plan preconcebido de los cruzados de exterminar a los habitantes de las villas fortificadas que se les resistieran, indujo al resto de ciudades a rendirse sin combatir, excepto Carcasona, la cual, asediada, tendrá que rendirse por falta de agua. Aquí sin embargo, los cruzados, tal como lo habían negociado los cruzados con el rey Pedro el Católico (señor feudal de Ramón Roger Trencavel), no masacraron a la población, sinó que simplemente les obligaron a abandonar la ciudad. En Carcasona, muere Ramón Roger Trencavel. Sus dominios son otorgados por el legado papal al noble francés Simón de Montfort, el cual entre 1210 y 1211, conquista los bastiones cátaros de Bram, Minerva, Termes, Cabaret y Lavaur (este último con la ayuda de la compañía blanca del obispo Folquet de Tolosa). A partir de entonces se comienza a actuar contra los cátaros, condenándoles a morir en la hoguera.

La batalla de Muret

La masacre de Besiers y el expolio de los Trencavel por Simón de Montfort van a crear entre los poderes occitanos un sentimiento de rechazo hacia la cruzada. Así, en 1209, poco después de la caída de Carcasona, Raimundo VI y los cónsules de Tolosa van a negarse a entregarle a Arnaldo Amalric los cátaros refugiados en la ciudad. Como consecuencia, el legado pronuncia una nueva sentencia de excomunión contra Raimundo VI y lanza un interdicto contra la ciudad de Tolosa. Para conjurar la amenaza que la cruzada anticátara comportaba contra todos los poders occitanos, Raimundo VI, después de haberse entrevistado con otros monarcas cristianos –el emperador del Sacro Imperio Otón IV, los reyes Felipe II Augusto de Francia y Pedro el Católico de Aragón, intenta obtener de Inocencio III unas condicions de reconciliación más favorables. El papa accede a resolver el problema religioso y político del catarismo en un concilio occitano. Sin embargo, en las reuniones conciliares de Saint Gilles (julio de 1210) y Montpellier (febrero de 1211), el legado Arnaldo Amalric impide la reconciliación imponiendo al conde de Tolosa unas condicions muy duras, tales como la expulsión de los caballeros de la ciudad, y su partida a Tierra Santa. Después del concilio de Montpellier, y con el apoyo de todos los poderes occitanos –príncipes, señores de castillos o comunas urbanas amenazadas por la cruzada, Raimundo VI vuelve a Tolosa y expulsa al obispo Folquet. Acto seguido, Simón de Montfort comienza el asedio Tolosa, en junio de 1211, pero tiene que retirarse ante la resistencia de la ciudad. Para poder enfrentarse a Simón de Montfort, visto en Occitania como un ocupante extranjero, los poderes occitanos necesitaban un aliado poderoso y de ortodoxia católica indudable, para evitar que el de Montfort pudiera demandar la prédicación de una nueva cruzada. Así pues, Raimundo VI, los cónsules de Tolosa, el conde de Foix y el de Comenge se dirigieron al rey de Aragón, Pedro el Católico, vasallo de la Santa Sede tras su coronación en Roma el 1204 y uno de los artífices de la victória cristiana contra los musulmanes en las Navas de Tolosa (julio de 1212). También, en 1198, Pedro el Católico había adoptado medidas contra los herejes de sus dominios. En el conflicto político y religioso occitano, Pedro el Católico, nunca favorable ni tolerante con los cátaros, intervino para defender sus vasallos amenazados por la rapiña de Simón de Montfort. El barón francés, incluso después de pactar el matrimonio de su hija Amicia con el hijo de Pedro el Católico, Jaime –el futuro Jaime I (1213-1276), continuó atacando a los vasallos occitanos del rey aragonés. Por su parte, Pedro el Católico buscaba medidas de reconciliación, y así, en 1211, ocupa el castillo de Foix con la promesa de cederlo a Simón de Montfort, sólo si se demostraba que el conde era hostil a la Iglesia. A principios de 1213, Inocencio III, recibida la queja de Pedro el Católico contra Simón de Montfort por impedir la reconciliación, ordena a Arnaldo Amalric, entonces arzobispo de Narbona, negociar con Pedro el Católico e iniciar la pacificación del Languedoc. Sin embargo, en el sínodo de Lavaur, al cual acude el rey aragonés, Simón de Montfort rechaza la conciliación y se pronuncia por la deposición del conde de Tolosa, a pesar de la actitud de Raimundo VI, favorable a acceptar todas las condiciones de la Santa Sede. En respuesta a Simón, Pedro el Católico se declara protector de todos los barones occitanos amenazados y del municipio de Tolosa. A pesar de todo, viendo que ese era el único medio seguro de erradicar la herejía, el papa Inocencio III se pone de parte de Simón de Montfort, llegándose así a una situación de confrontación armada, resuelta en la batalla de Muret, el 12 de septiembre de 1213, en la que el rey catalán, defensor de Raimundo VI y de los poderes occitanos, es vencido y asesinado. Acto seguido, Simón de Montfort entra en Tolosa, acompañado del nuevo legado papal, Pedro de Benevento, y de Luís, hijo de Felipe II Augusto de Francia. En noviembre de 1215, el Cuarto Concilio de Letrán reconocerá a Simón de Montfort como conde de Tolosa, desposeyendo a Raimundo VI, exiliado en Cataluña después de la batalla de Muret. El 1216, en la corte de París, Simón de Montfort presta homenaje al rey Felipe II Augusto de Francia como duque de Narbona, conde de Tolosa y vizconde de Besiers y Carcasona. Fue, sin embargo, un dominio efímero. En 1217, estalla en Languedoc una revuelta dirigida por Raimundo el Joven —el futuro Raimundo VII de Tolosa (1222-1249), que culmina en la muerte de Simón— en 1218 y en el retorno a Tolosa de Raimundo VI, padre de Raimundo el Joven.

El fin de la guerra

La guerra terminó definitivamente con el tratado de París (1229), por el que el rey de Francia desposeyó a la Casa de Tolosa de la mayor parte de sus feudos y a la de Beziers (los Trencavel) de todos ellos. La independencia de los príncipes occitanos tocaba a su fin. Sin embargo, a pesar de las masacres y la represión, el catarismo no se extinguió. La Inquisición se estableció en 1229 para extirpar totalmente la herejía. Operando incesantemente en el sur de Tolosa, Albí, Carcasona y otras ciudades durante todos el siglo XIII y gran parte del XIV, tuvo éxito en la erradicación del movimiento. Desde mayo de 1243 hasta marzo de 1244, la ciudadela cátara de Montségur fue asediada por las tropas del senescal de Carcasona y del arzobispo de Narbona. El 16 de marzo de 1244, tuvo lugar una enorme y simbólicamente importante masacre, en donde los líderes cátaros, así como más de doscientos seguidores, fueron arrojados a una enorme hoguera en el prat des cramats junto al pie del castillo. Más aún, el «Santo Padre» (mediante el Concilio de Narbona, en 1235 y la bula Ad Extirpanda, en 1252) decretó severos castigos contra todos los laicos sospechosos de simpatía con los cátaros. Perseguidos y ajusticiados por la Inquisisión y abandonados por los nobles, los cátaros se hicieron más y más escasos, escondiéndose en los bosques y montañas, y reuniéndose sólo subrepticiamente. El pueblo hizo algunos intentos de liberarse del yugo francés y de la Inquisición, estallando en revueltas al principio del siglo XIV. Pero en este punto, la Inquisición había desarrollado vastas investigaciones (encuestas), que habían aterrorizado la zona. La secta estaba exhausta y no pudo encontrar nuevos adeptos. Tras 1330, los registros de la Inquisición apenas contienen procedimientos contra los cátaros. El último Perfecto murió al inicio del siglo XIV.

Influencias

De acuerdo con algunos, Christian Rosencreuz, el mítico fundador de los Rosacruces, pudo haber estado relacionado con algún movimiento clandestino cátaro que se ocultó para evitar a la Inquisición. Sin embargo, esto parece improbable, puesto que no hay ninguna evidencia de que el movimiento cátaro aún existiese en tiempos de Rosencreuz ni que el mismo Rosencreuz existiera en absoluto.

Otros cátaros

Los paulicianos eran una secta semejante; habían sido llevados a la región de Tracia en el sureste europeo en el siglo IX, donde se unieron con los bogomilos. Durante la segunda mitad del siglo XII, contaron con gran fuerza e influencia en Bulgaria, Albania y Eslovenia. Se dividieron en dos ramas, conocidos como los albanenses (absolutamente duales) y los garatenses (duales pero moderados). Estas comunidades «heréticas» llegaron a Italia durante los siglos XI y XII. Los milaneses adheridos a este credo recibían el nombre de patarini (o patarines), por su procedencia de Pataria, una calle de Milán muy frecuentada por grupos de menesterosos. El movimiento de los patarines cobró cierta importancia el siglo XI, como movimiento reformista, enfatizando la acción de los laicos enfrentados a la corrupción del clero. categoría:Religión categoría:Inquisición ja:カタリ派 simple:Cathar

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Siglo: Tabla anual siglo XV (Siglo XIV - Siglo XV - Siglo XVI) Década: Años 1440 - Años 1450 - Años 1460 - Años 1470 - Años 1480 - Años 1490 - Años 1500 Años: 1470 1471 1472 1473 1474 - 1475 - 1476 1477 1478 1479 1480 ----

Acontecimientos


- Los turcos invaden Bosnia-Herzegovina y Valaquia, y ocupan la península de Crimea.

Nacimientos


- 6 de marzo - Miguel Ángel, pintor, escultor y arquitecto italiano.
- Tomás Moro.
- Vasco Núñez de Balboa.

Fallecimientos

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Cristianismo

El Cristianismo es una religión monoteísta que reconoce a Jesucristo como su fundador y figura central. Con más de 2.100 millones de adherentes, o cerca de un tercio de la población mundial, es considerada la mayor religión del mundo. Comparte con el Judaísmo el Tanaj, llamado Antiguo Testamento por sus fieles. Por este motivo es a veces llamada religión Abrahamánica junto al Judaísmo y al Islam. Los nombres "cristiano" y por consiguiente la palabra "Cristianismo" (Gr. χριστιανους, de Cristo Gr. Χριστός, que significa "el ungido") se ven por primera vez en Hechos 11:26, <> (NVI) . El Cristianismo engloba numerosas tradiciones religiosas que varían de acuerdo a la cultura y el lugar, así como muchas y diversas creencias y sectas. Desde la Reforma, el Cristianismo se representa normalmente como dividido en tres ramas principales: #Catolicismo: Con más de mil millones de miembros bautizados, esta categoría incluyen la Iglesia Católica (o Iglesia Romana Católica), el cual incluye varias comunidades Católicas Orientales, así como algunas comunidades pequeñas (por ejemplo, la Vieja Iglesia Católica) que no están en total comunión con la Iglesia Católica Romana, muchas de las cuales rechazan la suprema autoridad del Papa, mantienen que el papado está vacante, o reconocen a un Papa diferente. #Cristianismo Oriental incluye la Iglesia Ortodoxa Oriental, las Iglesias Orientales Ortodoxas y la Iglesia Asiria del Este, con una membresía combinada de más de 240 millones de miembros bautizados. #Protestantismo: Este grupo incluye numerosas denominaciones y escuelas de pensamientos como: Anglicanismo, Reformados, Luteranos, Metodistas, Adventistas y Pentecostalismo, los que descienden, directa o indirectamente, de la Iglesia Romana debido a la Reforma del Siglo XVI. Muchos se identifican simplemente como Cristianos. El total a través del mundo es de cerca de 500 millones de personas. Existen otras denominaciones e iglesias las cuales de identifican como cristianas pero que se alejan por su propia voluntad de la clasificación descrita anteriormente. Estas incluyen a las Iglesias Indígenas Africanas con cerca de 110 millones de miembros (las estimaciones varían significativamente), los Testigos de Jehová con aproximadamente 15 millones de miembros, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (llamados también Mormones) con más de 12 millones de miembros, y otros grupos. (Fuente:[http://www.adherents.com/adh_branches.html]) Los primeros líderes de la mayoría de estos grupos fueron originalmente adherentes protestantes. Estas amplias divisiones no son de pensamiento uniforme. Por el contrario, algunas ramas comprenden vastos desacuerdos y en otros casos la división omite simpatías existentes. Grupos con creencias restauracionistas - incluyendo las Iglesias de Cristo, algunos Anabaptistas, la Sociedad Religiosa de Amigos, y otros - se ven a si mismos como totalmente separados del Protestantismo del cual a menudo se les incluye. Las Iglesias de la Comunión Anglicana hablan de si mismos como los seguidores de la "via media," un camino entre el Catolicismo Romano y el Protestantismo y por ende, a menudo se lista separadamente. Un número de grupos mantienen que las ramas del Cristianismo presentadas anteriormente reniegan de la iglesia original instituida y fundada por Cristo como resultado de una Gran Apostasía, tomando como base que éstas denominaciones fueron creadas mucho después de la muerte de Jesús. Algunos grupos aseguran directa descendencia teológica de la iglesia original retratada en el Nuevo Testamento como los de la Iglesia de la Nueva Jerusalén, Testigos de Jehová, grupos de la Iglesia de Dios del septimo día, los Cristadelfianos, y los "Sólo Jesús" o Pentecostales "unitarios". Otros aseguran ser una completa restauración de la iglesia original directamente de Cristo como la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Historia

:Artículo principal: Historia del Cristianismo :Véase también: Línea de tiempo del Cristianismo Línea de tiempo del Cristianismo La historia del Cristianismo es difícil de separar del de la Europa Occidental (y de varias otras culturas y regiones) en general. En resumen, podemos notar la expansión inicial del Cristianismo desde el Levante a través de la cuenca del Mediterráneo, su legalización bajo Constantino I el Grande y el establecimiento como religión oficial del Imperio Romano bajo Justiniano I; el desarrollo de antiguas comunidades minoritarias en Persia, India, y China; la conversión de varios reinos europeos; el Gran Cisma el que dividió el Cristianismo Ortodoxo de Oriente y el Catolicismo Romano (fechado convencionalmente en 1054); la pérdida del norte de África y el Medio Oriente a manos del Islam; la Reforma Protestante con la publicación por parte de Martín Lutero de sus 95 tesis en 1517); expansión del Cristianismo en las Américas, Oceanía, las Filipinas y Corea del Sur; la división del Protestantismo en cientos de denominaciones; y los debates modernos de la ciencia, criticismo bíblico y el feminismo. Para ver las contribuciones del Cristianismo a la humanidad y la cultura mundial, veáse en Filosofía cristiana, Arte cristiano, Literatura cristiana, Música cristiana, Arquitectura cristiana.

Creencias

Aunque existen enormes diversidades en las creencias de aquellos que se identifican como cristianos, es posible plantear afirmaciones generales los cuales describen las creencias de una gran mayoría. Uno de esos estamentos es el Credo Niceno, ratificado como el credo universal de la Cristiandad Católica y Ortodoxa por el Concilio de Éfeso en 431. Traducido desde el Griego, se lee como se indica: :Yo [o "Nosotros"] creo en un Dios, el Padre, el Todopoderoso :Creador del cielo y de la tierra :Y de todas las cosas visibles e invisibles. :Y en su único Hijo Jesucristo, nuestro Señor :engendrado [o "nacido": literalmente, "generado"] del Padre antes de los tiempos, :Dios de Dios, luz de luz, verdadero Dios de verdadero Dios, :engendrado [véase arriba], no creado :De una escencia [o "ser"] con el Padre :Por Quien todas las cosas fueron creadas. :Para nosotros humanos y para nuestra salvación El bajó del cielo :Y fue encarnado por el Espíritu Santo de la Virgen María :Y fue hecho humano. :Fue crucificado bajo orden de Poncio Pilato :Sufrió de muerte y fue enterrado. :Al tercer día se levantó nuevamente de acuerdo con las Escrituras :Ascendió al cielo :Y está sentado a la derecha del Padre. :Vendrá nuevamente en gloria para juzgar a los vivos y a los muertos. :Su reino no tendrá fin. :Y en el Espíritu Santo, el Señor, el dador de vida :Quien procede del Padre [La iglesia occidental añade, ..."y el Hijo"--véase Filiación] :Quien junto al Padre y al Hijo es adorado y glorificado :Quien habla a través de los profetas :Y en la santa iglesia católica y apostólica. :Yo reconozco un bautismo para la remisión de los pecados. :Yo espero la resurreción de los muertos, :Y la vida de la era que viene. Amen. Las creencias centrales del Cristianismo que se afirman en el Credo Nicénico incluyen, pero no se limitan, a:
- La Trinidad: Dios es un ser único y eterno que existe como tres personas eternas, distintas e indivisibles: Padre, Hijo (Logos divino, encarnado en la persona de Jesucristo), y el Espíritu Santo.
- Jesucristo es completamente un Dios (divino) y completamente humano: dos naturalezas en una persona. Él no tiene pecado.
- La Salvación de los "pecados y la muerte" está disponible a través de la persona y el trabajo de Jesucristo, especialmente su ejecución y resurreción. Las tres ramas principales del Cristianismo han llegado a varias explicaciones como exactamente la salvación ocurre. (Véase soteriología.)
- El nacimiento virginal, crucifixión, resurrección, ascensión, y la Segunda Venida de Jesús.
- La "Resurrección General", en la cual las personas que han vivido se levantarán de la muerte al final del tiempo, para ser juzgada por Jesucristo. Obviamente, no todos los Cristianos han aceptado todos estos escritos de fe, o si no nunca se hubiesen escrito. De hecho sus lineas frecuentemente apuntan a ciertas creencias de otros Cristianos primitivos, los cuales el credo toma como heréticos. Ejemplos pueden incluir a los grupos Ebionitas los cuales niegan la divinidad de Jesús, así como los grupos Docetistas los que niegan que Cristo haya sido humano, o los Arrianos, quienes rebaten que el Padre y el Hijo sean "un ser". Las iglesias que excluyen algunos de estos postulados, usualmente representan una divergencia consciente de la corriente principal del Cristianismo. Algunas tradiciones Cristianas, tales como los Bautistas y las Iglesias de Cristo, aceptan estas creencias, pero no el credo mismo, debido a que todos los credos son considerados en estos grupos como no pertenecientes necesariamente a las escrituras. Algunos grupos, sin embargo, se desvían de estas doctrinas mientras que otros los toman como base absoluta del Cristianismo. Es por ello que muchas de las desviaciones son consideradas heréticas o incluso "no Cristianas" por muchos grupos de la corriente principal de los grupos Cristianos. La mayoría de las disputas se centran en la divinidad de Jesús, la Trinidad, o ambos.

Escrituras

Virtualmente todas las iglesias Cristianas aceptan la autoridad de la Biblia, incluyendo el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento. Las diferencias existen en los cánones de las iglesias Ortodoxas, Católicas y Protestantes - principalmente, su tratamiento de los Libros Deuterocanónicos utilizados por las iglesias Católicas y Ortodoxas, pero rechazados por los Protestantes como Apócrifos. Sin embargo, aparte del canon en sí, esto sólo afecta temas doctrinales de forma indirecta. Así como los Judíos ven al Torá como la más importante parte de la Biblia, la mayoría de los Cristianos se interesan en los Evangelios, los cuales cuentan la vida y enseñanzas de Jesús como tema central. Libros ornamentales de los cuatro evangelios se utilizan a menudo en las liturgias. Estos pueden se cargadas en la iglesia en una procesión, y puesto en el altar durante la primera parte del servicio. El "evangelio" (en singular) también muestran las "buenas nuevas" (significado literal de la palabra) del mensaje Cristiano, el cual regularmente los Cristianos diseminan a los otros. Esto puede incluir trabajo misionero asi como traducción y distribución de Biblias, como se practica, por ejemplo por Gideons International. Si los Cristianos están de acuerdo en mucho del contenido de la Biblia, no existe tal concenso en su interpretación, un problema que divide a las denominaciones desde dentro así como entre ellas. El "Literalismo Bíblico" o el "Fundamentalismo Cristiano" describe las posturas hermeneuticas conservativas muy conocidas con respecto a las escrituras Cristianas, y son principalmente asociadas con el Protestantismo. Católicos, Ortodoxos y algunos Anglicanos consideran a la Biblia como una fase formativa de la tradición de la iglesia, la cual ha sido continuada mediante decisiones del concilios ecuménicos, las escrituras de los Padre de la Iglesia y declaraciones papales (Católicos Romanos). Mientras que los protestantes tienden a aceptar el dictamen de la sola scriptura de Martín Lutero, el cual ve a la Biblia como la única y final fuente de fe y doctrinas y asume que cualquier creyente Cristiano es capaz de interpretarla. Incluso los Protestantes saben que esto trae dificultades, especialmente en vista de la amplia variedad de prácticas y creencias los cuales algunos aseguran que son con autorización bíblicas. Algunos grupos Cristianos también han generado escrituras adicionales y las estiman al nivel de escritura "inspirada". Ejemplos muy conocidos incluyen el Libro de Mormón, considerado como "otro Testamento de Jesucristo" por los Mormones; o las escrituras de la fundadora de la Ciencia Cristiana, Mary Baker Eddy. Otros, como los Testigos de Jehová, han producido sus propias traducciones de la Biblia en los que se asegura que son la única traducción totalmente confiable. Esta elevación de otras escrituras al mismo nivel de las escrituras aceptadas es la mayor causa de disputas entre estos grupos y las principales corrientes Cristianas. Se podría esperar que los Luteranos y los Calvinistas considerasen las interpretaciones de Lutero y Calvino respectivamente, con similar reverencia, pero no es así; de hecho la mayoría de los teólogos Católicos y Protestantes están de acuerdo que no son de ninguna forma "inspirados".

La vida después de la muerte

Las visiones de los cristianos de la vida después de la muerte generalmente involucran el cielo y el infierno. El Catolicismo agregó un lugar intermedio llamado purgatorio. A excepción del purgatorio (cuyos habitantes entrarán finalmente al cielo, después de una "purificación"), estas regiones son usualmente asumidas como eternas. Hay, sin embargo, algunos debates en este último punto, por ejemplo entre los Ortodoxos. Muchos cristianos interpretan "salvación" como la capacidad de entrar al cielo (y escapar del infierno) después de la muerte, aunque algunos teólogos han lamentado esta tendencia. La pregunta de "quien es salvo" ha sido considerada como un oscuro misterio por muchos teólogos , aunque muchos Protestantes lo consideran como un tema de aceptación de Jesús como Señor. La creencia de que todos serán salvos se conoce como Universalismo. Generalmente no está claro como la vida después de la muerte se ajusta con la doctrina de la Resurrección General, como por ejemplo, si la vida eterna comienza inmediatamente después de la muerte, o al final del tiempo; y si esta vida después de la muerte involucrará la resurrección de un cuerpo físico o en una forma espiritual glorificada. La mayoría de los Cristianos asegurarn que un alma sin consciencia sobrevive a la muerte física del cuerpo, aunque los Testigos de Jehová, entre otros, rechazan esto diciendo que solamente los buenos serán físicamente resurrectados, mientras que los otros permanecerán en la tumba. Unas pocas denominaciones Cristianas, y muchos otros individuos, han promovido la creencia en la reencarnación (principalmente el Nuevo Pensamiento e iglesias de la Nueva Era) o fantasmas (muchas iglesias Espiritualistas que se identifican así mismas como Cristianas). Estos grupos típicamente enseñan que tales doctrinas se pueden entontrar en la Biblia y/o en la tradición Cristiana primitiva.

El fín del mundo

:Véase también: Escatología Cristiana, Sumario de diferencias escatológicas Cristianas El Credo Niceo afirma que este mundo algún día llegará a su fin, donde Cristo regresará (véase Segunda Venida) para juzgar a los vivos y a los muertos e inaugurar un cielo nuevo y una tierra nueva. Además de esta importante doctrina, los Cristianos mantienen diferentes opiniones del tiempo, significado y naturaleza de los eventos que preceden el retorno de Cristo. Varias interpretaciones escatológicas como el Futurismo, añaden detalles como el reino del Anticristo, el Armagedón, el Rapto, y el Milenio. Aunque son de mucha importancia para ciertos grupos, la mayoría de los Cristianos y las denominaciones Cristianas no le dan un gran énfasis a las enseñanzas escatológicas enfocándose en el Evangelio y las enseñanzas de Cristo. Algunos Cristianos esperan que estos eventos ocurran en un futuro muy distante, mientras otros lo interpretan de manera simbólica. Otros insisten que el Juicio Final es inminente, siguiendo una antigua línea de pensamiento el cual posiblemente se extiende a Jesús mismo. Aunque Jesús aseguró no saber el "día o la hora" otros han intentado en predecir el fin del mundo en el año 1000 (la "Larga Noche de Terror"), 1666, y 1844 (la Gran Decepción de la historia Adventista), por nombrar algunos episodios históricos. Tales expectativas son fácil blanco para el humor (por ejemplo, el Cuento de Miller de los Cuentos de Canterbury). Aun así, los principales grupos Cristianos todavían afirman que algún día, el Juicio Final vendrá, y muchos no estarán preparados. Algunos grupos sostienen que todos estos eventos ya han ocurrido. Los Testigos de Jehová dicen que "los últimos días" referidos en la Biblia comenzaron en 1914. La Iglesia de Unificación enseña que Cristo ha retornado en la persona de su fundador, Sun Myung Moon.

Prácticas

Las creencias Ortodoxas y Católicas describen las prácticas en términos de siete sacramentos:
- Bautismo
- La Eucaristía (Comunión)
- Matrimonio
- Órdenes Santas
- Confirmación
- Penitencia y Reconciliación
- Unción de los Enfermos Muchos grupos Protestantes, seguidores de Martín Lutero, reconocen la naturaleza sacramental del bautismo y la comunión, pero no los otros cinco. Grupos Anabaptistas y Hermandades añaden el lavado de pies. Pentecostales, Carismáticos, e Iglesias en Santidad enfatizan los "dones del Espíritu" tales como la